EL MAR UNA HISTORIA DE VARIOS AMORES

EL MAR – Mirarte una Tentación

“Bailando ella te hipnotiza… ella no suelta na na na… pégate
que la noche esta empezando”  Fue la
canción que cantabas todo el tiempo mientras ordenabas las sillas de playa y
los cojines para abrir a las 9 am.  Desde
la puerta del Spa te miraba a la distancia, nadie estaba cerca, no tenía
testigos.  Estaba comodita recostada
contra el marco de mi puerta tomándome una limonada que me enfriara los labios
y luego los dejaba pasar bajo mis dientes imaginando que fueran los tuyos,
imaginando besarte esos labios tentadores cada vez que te acercas a hablarme.

Con los ojos cerrados, me permito sentir como me acariciaba
la brisa, me permitía escuchar el susurro del mar tranquilo hoy.  Me encendía el cuerpo, sentía como si me
acariciara todo el cuerpo, me dejara electrizada la piel y me fuera excitando
mientras descendía por mi línea media hacia mis piernas. Perturbada y sonrojada
abrí los ojos en un momento, como de un golpe. 
Y encontré de frente tu mirada a la distancia, solo sentía tal cual me
observabas.   Claro que te diste cuenta
al ver mi rostro completamente sonrrojado , solo sonreíste y ya continuabas con
tu trabajo.

Cambie la dirección de mi mirada y me fui dentro del spa
para ordenar mi local y para ordenar todo los elementos del spa.  No tenia citas en la mañana, pero siempre
llegaba una que otro cliente o uno que otro cliente vanidoso o curioso, el
mayor atractivo siempre era la playa.

Todo el tiempo estas tan atento a mí, en lo que pueda necesitar,
a donde puedo necesitar ir y si puedo necesitar compañía.  Sé que roni te lo ha recomendado mucho, pero
no parece solo una obligación de hacerlo.  

         
“¿Puedo ayudarle a llevar esas cajas, a la
bodega si no las necesita? ¿Y Acompañarla si quiere?  Ya terminamos en la playa.” 

Te respondí que sí, me agrada la sensación que me  produce tenerte cerca. Es un cosquilleo, todo
un hormigueo por el cuerpo. Se me eriza la piel y se me contraen mis
muslos.  Podría sentir que se endurecen
los pezones.   Es una sensación que no tengo hace tiempo,
cuando me case estaba completamente enamorada, solo por eso decidí dejarlo todo
por él y venir aquí. Luego fui encontrando todo lo que me fue atrayendo de este
lugar y se identificaba conmigo por lo cual, cuando el regreso a la ciudad no
quise ir con él.   La distancia con Andrés
 ha sido tanta en estos tiempos, no es el
hombre más atractivo físicamente, no es el más atlético, incluso es más bajo en
estatura que mis gustos promedio y ya está más gordito, no es el más potente y más
activo contantemente. Hay días que está muy dispuesto, pero hay días que está
muy disperso metido en su computadora y muy cansado, ahora para el todo es
trabajo.   Todo eso ha ido haciendo que
esa sensación de electricidad y cosquilleo fuera disminuyendo, ahora me altera
tanto tenerla cuando tu estas cerca. 
Pero aun cuando se que me altera, prefiero mantenerme cerca, me agrada
la sensación que me da tu cercanía.  Como
el mar me devuelve la energía, me devuelve la sensación de sensualidad.

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